La mañana estaba húmeda, la garua incesante, mojaba los transeúntes que corrían dispersos a tomar la unidad de transporte, la cual los acercaba a casa o al trabajo. Yo, no ajeno a las inclemencias de la naturaleza guardaba las manos dentro de la chaqueta para soportar a como podía el frio andino que por rarezas de la naturaleza se expresaba en forma mordiente en la capital en esta época del año. Me dispongo a entrar en una panadería a tomar un cafecito y escucho sin querer el comentario malicioso de varias personas, en donde alguien tiene la culpa de algo y el interlocutor, se expone como victima indefensa sin asumir las responsabilidades de los hechos.
Sin querer evitarlo, nos hemos acostumbrado a no asumir la responsabilidad de nuestros actos, pareciera que somos victimas inocentes de todos los “malucos” que con tenaz crudeza nos perjudican. Si por alguna razón salimos mal en un examen decimos “es que el profe la tiene cogida conmigo” ; si chocamos decimos que nos chocaron, y jamás vamos a admitir que me pasé el semáforo, si “la mujer me dejó”, jamás voy a admitir que los celos destruyeron la relación, y jamás voy a admitir que golpeo a la mujer y menos que esa fue la causa para que me metieran preso.
En una plaza de la ciudad, a los pies de un prócer de la independencia, a dos jóvenes se les escuchaba hablar así: ¿chamo, como te fue? ¿Te dieron la chamba?... ¡que va, la vaina esta arrecha!... llegue tarde y me pidieron titulo… ¿Cómo estuvo la rumba anoche? …¡fina! Jalamos caña hasta la cinco e` la mañana!
Son infinitas y absolutamente creativas las excusas que utilizamos para justificar nuestra falta de voluntad o de responsabilidad, nos cuesta asumir que somos los creadores de nuestro futuro, frase trillada que no cala en nosotros, porque no nos enseñaron a pensar en el futuro.
Somos sembradores que portamos dos alforjas, una a cada lado, a cada paso vamos tirando semillas, cada paso es una siembra, la cual vamos a recoger inevitablemente algún día; este proceso es absolutamente exacto e inevitable. Si la siembra fue de odio, la cosecha será de resentimiento, soledad tristeza y amargura, cáncer o un infarto; si la siembra fue de chisme la cosecha directa será de intrigas, ofensas, ataques, soledad, tristeza, amargura, calumnia, llanto, e infartos. Si manipulaste a tus clientes o socios, o pacientes, tu cosecha será de soledad, tristeza e inseguridad, además pasaras tus días en cama por una enfermedad lacerante que corroe tus entrañas, si golpeas a una mujer, ahora vas a ir preso, pero si golpeas y flagelas a tu hijo, este crecerá odiándote y buscando vengarse de alguna manera, esperando, esperando, al menor descuido el zarpazo frio del destino que caerá sobre ti como la guadaña insolente de la muerte y si tienes la dicha de llegar a viejo, la soledad es tu destino .
Detén un momento tu caminar por la vida y evalúala: ¿eres feliz?, ¿estas realizado?, ¿haces feliz a tu pareja y sientes que te llena plenamente?, ¿estas gord@, enfermo, triste, solo, amargado, tienes cáncer, sufres de constantes gastritis, todo te sale mal, no tienes trabajo, todo el mundo te abandona, chocas a cada rato, eres pasto de los ladrones, la vida es muy dura, no tienes pareja?,…Tu, mi amigo tu y solo tu eres el responsable, si este es tu caso, ni brujos, ni el chimo, ni el tarot, ni las cartas, ni los baños te van a curar, mucho menos el feng shui.
Dentro de ti esta el mas grande poder que ser humano alguno pueda portar, el poder de una decisión. Una decisión fue la que te llevo al lugar a donde estas ahora, pero esa decisión es la que te puede sacar, inténtalo, vive en el mundo que quieres, suéñalo y pon manos a la obra, tenemos un futuro hermoso… y es tuyo.
por lo general siempre buscamos culpables, y nunca nos revisamos... en lo que comentamos y en las acciones que podemos realizar. Excelente articulo.Isabel Jaimes, Estado Tachira, Venezuela
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